Según Dumazedier (1966), podríamos denominar el ocio como "el conjunto de operaciones a las que el individuo se dedica voluntariamente cuando se ha liberado de sus obligaciones profesionales, familiares y sociales".
Siguiendo a Puig y Trilla (1996) "se crea una situación de ocio cuando el individuo durante su tiempo libre decide y gestiona libremente sus actividades, obtiene placer y satisface necesidades personales, tales como descansar, divertirse o desarrollarse".
Teniendo en cuenta estas definiciones definimos ocio y tiempo libre como aquellas actividades que realizamos de manera voluntaria ajenas a un horario establecido con el fin de satisfacer nuestros propios intereses y disfrutar de ello.
Debido a la mala gestión del ocio en la actualidad, se hace necesario la Educación para el Ocio concebida como un conjunto de motivaciones y directrices que favorezcan la imaginación y la creatividad y que empujen a los/as usuarios/as a descubrir el placer de aprender a hacer cosas y de alcanzar nuevos horizontes.
Siguiendo a Puig y Trilla (1996) "se crea una situación de ocio cuando el individuo durante su tiempo libre decide y gestiona libremente sus actividades, obtiene placer y satisface necesidades personales, tales como descansar, divertirse o desarrollarse".
Teniendo en cuenta estas definiciones definimos ocio y tiempo libre como aquellas actividades que realizamos de manera voluntaria ajenas a un horario establecido con el fin de satisfacer nuestros propios intereses y disfrutar de ello.
Debido a la mala gestión del ocio en la actualidad, se hace necesario la Educación para el Ocio concebida como un conjunto de motivaciones y directrices que favorezcan la imaginación y la creatividad y que empujen a los/as usuarios/as a descubrir el placer de aprender a hacer cosas y de alcanzar nuevos horizontes.

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