pedagogia social

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30 de noviembre de 2009

Tipos de ocio

El importante desarrollo del ocio durante la segunda mitad del siglo XX y el XXI, ha supuesto una importante diversificación del mundo del ocio hasta el punto que podemos hablar de distintos tipos de ocio:

Ocio nocturno: se trata de todo el ocio asociado a la noche y actividades que en ellas se desarrollan. Algunos ejemplos de estas son: senderismo en días de luna llena, actividades de baile y teatro, visitas culturales (como por ejemplo la Alcazaba), cines de verano (por ejemplo en el Auditorio Eduardo Ocón), etc. En la mayoría de los casos va dirigido a jóvenes desde los ayuntamientos o los gobiernos provinciales, para proporcionar una alternativa más sana a sus salidas nocturnas.

Ocio espectáculo: todo el ocio relacionado con los espectáculos, entre los que podemos distinguir los culturales tales como el teatro, zarzuela, ópera, cine y conciertos de todo tipo.


Ocio deportivo:
se refiere a la práctica de algún deporte con el fin de fomentar las relaciones interpersonales y la mejora física.

Ocio alternativo: el ocio alternativo tiene dos vertientes, una que se refiere al ocio alternativo nocturno y otra al ocio alternativo que se refiere a un tipo de ocio no convencional, no deportivo y no de espectáculo en la que el participante es actor principal de su ocio. Este tipo de ocio también se conoce como ocio experiencial.

Utilizando como criterio la participación de las personas en el ocio podemos distinguir dos tipos de ocio:

Ocio activo: Ocio en el que el participante es receptor y emisor de estímulos.

Ocio pasivo: Ocio en el que el participante es únicamente receptor de estímulos.

OBJETIVOS

  • Ofrecer a los menores alternativas positivas al ocio y tiempo libre que fomenten su desarrollo personal.

  • Prestar a las familias en épocas en que ambos cónyuges trabajan y los escolares están en período vacacional, un servicio educativo complementario.

  • Proporcionar oportunidades de relación personal, desarrollando actitudes de cooperación, solidaridad y responsabilidad.

  • Promover el conocimiento, disfrute y respeto de nuestro patrimonio natural y cultural.

  • Ofrecer la posibilidad de emplear el tiempo libre en formas de ocio alternativo, que fomenten hábitos de vida saludables tanto físicos como intelectuales.

  • Difundir, facilitar y motivar el gusto y la participación del joven en actividades culturales, adaptadas a las necesidades e intereses de a quien va dirigido.

  • Potenciación del asociacionismo, apoyando a las asociaciones ya existentes y fomentando la creación de nuevas entidades, ya que en las asociaciones se fomentan aspectos muy importantes en la vida de las personas tanto como es el espíritu de compañerismo, la solidaridad...

  • Establecimiento de una política de ayudas y subvenciones a las distintas asociaciones para el desarrollo de actividades y cursos destinados al público en general.

  • Descentralización de la oferta cultural, acercando la misma a localidades en las que es necesaria esta oferta debido a que tiene carencias en este aspecto.

  • Aprovechar las instalaciones y zonas alternativas mediante una política de gestión eficaz.

  • Dotar a los ayuntamientos mediante convenios, de las instalaciones y materiales necesarios para poder desarrollar una buena política de tiempo libre.

  • Construcción de centros cívicos en distritos para ubicar las sedes de las asociaciones juveniles.

  • Apoyo de los medios de comunicación locales y comarcales, promoviendo la participación de los diferentes colectivos, elaborando programas con una finalidad formativa e informativa.

  • Ampliación de las redes de albergues para favorecer el turismo rural.

  • Promover la creación de escuelas municipales de Animación Sociocultural.

  • Potenciar la educación para el ocio dotando a las escuelas de medios económicos para poder conseguirlo.

  • Apertura de los centros educativos en horas no lectivas para la practica de deportes y otras actividades lúdicas.

¿Qué es el ocio y el tiempo libre?

Según Dumazedier (1966), podríamos denominar el ocio como "el conjunto de operaciones a las que el individuo se dedica voluntariamente cuando se ha liberado de sus obligaciones profesionales, familiares y sociales".

Siguiendo a Puig y Trilla (1996) "se crea una situación de ocio cuando el individuo durante su tiempo libre decide y gestiona libremente sus actividades, obtiene placer y satisface necesidades personales, tales como descansar, divertirse o desarrollarse".

Teniendo en cuenta estas definiciones definimos ocio y tiempo libre como aquellas actividades que realizamos de manera voluntaria ajenas a un horario establecido con el fin de satisfacer nuestros propios intereses y disfrutar de ello.

Debido a la mala gestión del ocio en la actualidad, se hace necesario la Educación para el Ocio concebida como un conjunto de motivaciones y directrices que favorezcan la imaginación y la creatividad y que empujen a los/as usuarios/as a descubrir el placer de aprender a hacer cosas y de alcanzar nuevos horizontes.

INTRODUCCION

Introducción

Cada vez el ocio ocupa más tiempo en nuestras vidas. Nuestras sociedades desarrolladas se caracterizan entre otros rasgos porque cada vez disponemos de más tiempo libre, al contrario de una sociedad primitiva, donde la mayor parte del tiempo se tiene que dedicar al trabajo para poder obtener los recursos para la subsistencia.
Esta evolución de la sociedad que en sí misma es positiva, pero puede plantear algunos problemas: ¿qué hacer en el tiempo libre?,¿cómo aprovecharlo para que sea educativo?¿cómo superar el aburrimiento al que podemos estar abocados?, etc.

La cuestión es que la posibilidad de tener cada vez más tiempo libre, no sea algo que se vuelva contra nosotros, como le sucede a personas con el síndrome del fin de semana, que es paradójicamente cuando peor se encuentran. Tan malo es no tener nada de tiempo libre, lo que nos impide el justo descanso, el recuperarnos, como tener todo el tiempo libre del mundo y no saber qué hacer.

El ocio es el tiempo para hacer otras actividades distintas a las habituales.

Todos disponemos de un tiempo limitado para desarrollar el proyecto personal que somos cada uno. En la vida hay trayectos en los que tenemos una ocupación absorbente ya sea porque estudiamos o trabajamos, pero luego hay mucho tiempo intermedio en el que nos dedicamos a otras cosas para divertirnos, descansar...

Este tiempo intermedio es el del ocio. La idea que tenemos nosotros del ocio es no hacer nada, es “matar el tiempo”, bastante lejos de la idea que tenían los griegos de ocio, para quienes estar ocioso, era dedicarse a actividades formativas de la mente y el espíritu, era cultivar lo mejor que tenemos las personas de sí mismos.

Este tiempo para otras cosas distintas a las habituales, lo tendremos que dedicar a otras actividades que desarrollen otros campos distintos de la persona y muy importantes: la amistad, la cultura, los hobbis, las aficiones….